Hombrecitos
Hombrecitos A Nat le interesaron vivamente las aventuras de su amigo; a Medio-Brooke le cautivó aprender las fantásticas transformaciones que la mariposa sufre antes de poder volar. Dan estaba complacido por la atención de que era objeto. Los chicos oÃan el relato de la caza de la rata de almizcle —cuya piel figuraba en la colección— tan entretenidos que papá Bhaer tuvo que ir a recordar a los oyentes que era la hora de paseo. Dan, al verse solo, se entristeció tanto que el buen maestro lo llevó en brazos al sofá del vestÃbulo para que asà cambiase de aire y de escenario.
Cuando ya estuvo allà y mientras se entretenÃa Teddy con un libro de estampas, mamá Bhaer, mirando las colecciones de Dan, preguntó al muchacho:
—¿Dónde aprendiste lo que sabes acerca de todo esto?
—Siempre me gustaron estas cosas, pero no sabÃa mucho hasta que el señor Hyde me enseñó.
—¿Quién es el señor Hyde…?
—Un hombre que vive en los bosques estudiando animales, plantas y piedras, y que escribe libros sobre todos los bichos. El señor Hyde vivÃa en casa del señor Page, y me llevaba de auxiliar en sus expediciones, y, como es un sabio, me contaba cosas entretenidÃsimas. Espero volverle a ver.