Hombrecitos
Hombrecitos —Veo a Medio-Brooke tan impaciente que no me atrevo a hacerle esperar. John tiene la palabra —dijo el profesor.
El chico se adelantó veloz y exclamó en tono triunfal:
—¡Mi trabajo es un poema! —y leyó lo siguiente:
LA MARIPOSA
Yo canto a la mariposa,
que es un animal con lindas alas,
que vuela como los pájaros,
pero no canta.
Primero es una hormiguita;
luego amarilla crisálida,
y luego rápidamente
vuela con alas.
Come mieles y rocío,
en hacer panales no trabaja,
no pica como las abejas y los tábanos,
¡debemos imitarla!
Quisiera ser mariposa
amarilla, azul, verde o grana,
pero no me gustaría
que Dan me agarrara y me matara.
Aplausos delirantes y aclamaciones frenéticas acogieron la revelación de Medio-Brooke como poeta. Tuvo que repetir la lectura.