Hombrecitos
Hombrecitos »El gato. —El gato es un animal muy simpático. A mà me gustan los gatos de todas clases. Son limpios y bonitos. Cazan ratas y ratones; se dejan acariciar y son muy cariñosos si se les cuida bien. Son listÃsimos y saben buscarse la vida en cualquier parte. A los pequeños se les llama “michitos†y se les mima mucho. Yo tengo dos: “Huz†y “Buzâ€. Su padre es “Topacioâ€, por tener los ojos amarillos. Papá Bhaer me refirió la linda historia de un hombre llamado “Ma-ho-maâ€. Este hombre tenÃa un gatito precioso que dormÃa en la manga del traje de su amo, y cuando el amo necesitaba salir, para no despertar al gato, se cortaba la manga del traje. Creo que “Ma-ho-ma†era persona de buenos sentimientos. Algunos gatos pescan peces…».
—¡Como yo! —interrumpió Teddy, siempre deseoso de contar la pesca de la trucha.
—¡Chitón! —exclamó mamá Bhaer.
»He leÃdo que un gato sabÃa pescar admirablemente. Quise hacer de “Topacio†una pescadora; pero no le agradaba el agua, y me arañó. En cambio le gusta el té, y, cuando me ve en mi cocina, golpea en la tetera con una patita hasta que la obsequio. Es golosa y come almÃbar y jalea de manzana. A otros gatos no les gustan estos manjares. He dicho.» (Grandes aplausos; sonrisa aprobatoria del maestro, y un ¡bravo! caluroso de Nat, que satisface mucho a la disertante).