Hombrecitos
Hombrecitos —No.
—¿No era nada más que bueno…?
—Nada más.
Franz, al ver el desencanto de Jack, lamentó que tÃo John no hubiese realizado algo estupendo.
—¡Nada más que bueno! ¡John Brooke sólo fue bueno! —intervino el señor Bhaer—. Sepan por qué todos le honraban y querÃan y por qué prefirió ser bueno a ser rico o famoso. CumplÃa sencillamente con su deber, siempre y en todas las ocasiones, viviendo satisfecho y feliz en medio de la pobreza, del aislamiento y del trabajo. Era buen hijo y renunció a ambiciones personales por no separarse de su madre. Era buen amigo y enseñó a tÃo Laurie el griego, el latÃn y muchas cosas más, aparte del ejemplo de una vida honrada. Era obediente, inteligente, adicto y leal. Era buen esposo, y buen padre, tan amante de su familia que supo sacrificarse por ella.
Papá Bhaer siguió en tono más sereno y conmovido: