Hombrecitos
Hombrecitos —SÃ, señora —contestó Medio-Brooke, gravemente, e hizo el siguiente relato, que hubiera hecho sonreÃr a los Padres peregrinos, de haberlo podido escuchar—: «Has de saber, Rob, que en Inglaterra habÃa algunas personas que no estaban conformes con el rey, ni con otras cosas; y por ello, se embarcaron y se vinieron a este paÃs. Entonces esto estaba lleno de indios, de osos y de animales salvajes, y pasaron tiempos muy duros y vivieron en fortalezas».
—¿Los osos? —exclamó Robby.
—No; los peregrinos, porque los indios les hacÃan sufrir mucho. Apenas tenÃan qué comer; no podÃan soltar los fusiles ni para ir a la iglesia; a veces morÃan muchos; desembarcaron en una roca, y llamaron a aquel sitio Plymouth Rock, y mamá Bhaer la ha visto y la ha tocado. Los peregrinos mataron a todos los indios y se fueron haciendo ricos; ahorcaron a los brujos, y fueron buenos; algunos de mis antepasados vinieron en estos barcos; y uno de los barcos se llamaba «Mayflower», que quiere decir «Flor de Mayo». TÃa Jo, ¿me hace el favor de darme otro pedacito de pavo?
—Medio-Brooke será un buen historiador; relata los sucesos con mucho orden y claridad —afirmó papá Bhaer, mientras su esposa servÃa la tercera ración de pavo al descendiente de los pasajeros del «Mayflower».
Después de los postres, tÃa Jo bebió una copa de sidra a la salud de todos, y se levantó diciendo: