Hombrecitos
Hombrecitos Como aquélla era la única fiesta pública que se celebraba en Plumfield, se practicaron distintos ejercicios de aritmética, lectura y escritura. Ned asombró a todos por su rapidez para calcular sobre el pizarrón; Tommy ganó el campeonato de velocidad en la escritura, y Franz, con pronunciación correctÃsima, leyó una fábula francesa.
—¿Y los pequeñuelos? —preguntó uno de los invitados.
—Están preparando la sorpresa; ¡una preciosidad! Compadezco a los que no están en el secreto —contestó Medio-Brooke, llegando para besar a su madre, y permaneciendo junto a ella para explicarle el misterio cuando llegase el momento oportuno.
Pelito de Oro se habÃa marchado con tÃa Jo, dejando a su papá estupefacto y preguntando, tan intrigado como el señor Bhaer, «qué iba a ocurrir».