Hombrecitos
Hombrecitos Los niños se dieron a pensar sus respectivas respuestas y algunos sintieron remordimientos por haber contribuido a agotar las provisiones de paciencia de la bondadosa señora.
Franz necesitaba perseverancia; Tommy, firmeza; Ned, dulzura de carácter; Daisy, diligencia; Medio-Brooke, «tanta sabiduría como el abuelo»; Nat confesó, humildemente, necesitar muchas cosas y dejó que el señor Bhaer eligiera por él. Los demás escogieron muchos lo mismo: paciencia, constancia, generosidad y buen humor. Un niño deseaba que le gustase mucho madrugar, pero no sabía dar nombre a aquella especie de planta; Zampabollos exclamó suspirando:
—Ojalá me gustase estudiar tanto como comer.