Las Mujercitas se casan
Las Mujercitas se casan En cuanto a Juan Brooke, el novio de Meg, cumplió como hombre su deber militar durante un año, lo hirieron y fue enviado a su casa, no volviéndosele a permitir que regresara a luchar. No recibió medallas, ni estrellas, ni barretas, habiéndoselas merecido, sin embargo, por haber arriesgado animosamente cuanto tenía; y muy preciosos que son el amor y la vida cuando están en pleno florecimiento. Completamente conforme con su licenciamiento, se dedicó a restablecerse y a prepararse para el trabajo que había de darle los medios de ganar un hogar para Meg. Con el buen sentido y la firme independencia que siempre lo caracterizaron, rehusó los ofrecimientos más generosos que le hiciera el señor Laurence, aceptando únicamente el puesto de tenedor de libros, pues le daba mucha más satisfacción comenzar con un sueldo ganado con honestidad que aventurarse a correr riesgos con dinero prestado.