Mujercitas
Mujercitas —Entonces, os aconsejo que retoméis vuestras pequeñas cargas, puesto que, aunque a ratos parezcan muy pesadas, os benefician y, además, se tornarán más livianas en la medida en que aprendáis a llevarlas. El trabajo es muy sano, y hay para todas. Nos mantiene a salvo del ennui y de las travesuras; es bueno para la salud y para el alma, y otorga una sensación de poder e independencia que ni el dinero ni la moda pueden dar.
—Trabajaremos como abejas, mamá, y lo haremos de buen grado. ¡Ya lo verás! —dijo Jo—. Yo aprenderé a cocinar durante las vacaciones y la próxima comida que organice será un éxito.
—Yo coseré camisas para papá en lugar de esperar a que tú lo hagas, Marmee. Puedo y quiero hacerlo, aunque no me gusta demasiado la costura. Será mejor que andar retocando y estropeando mis vestidos, que están bien como están —apuntó Meg.
—Yo estudiaré un poco cada dÃa y dedicaré menos tiempo a la música y las muñecas. Soy tonta y deberÃa estudiar más y jugar menos —dijo Beth con resolución.
Amy siguió su ejemplo y, como si lo que se proponÃa fuese una heroicidad, anunció:
—Yo aprenderé a hacer ojales y prestaré más atención a la gramática.