Mujercitas
Mujercitas —¡Qué impertinente! Por supuesto que no lo soy —exclamó Sallie con un aire que demostraba lo contrario.
—¿Qué es lo que más odia? —preguntó Fred.
—Las arañas y el pudin de arroz.
—¿Qué es lo que más te gusta? —inquirió Jo.
—Bailar y los guantes franceses.
—Bueno, creo que el juego de la verdad es bastante tonto; ¿por qué no jugamos a algo más inteligente como, por ejemplo, «Autores»? AsÃ, de paso, refrescamos la memoria —propuso Jo.
Ned, Frank y las niñas se sumaron, y los tres mayores se fueron a charlar a un rincón. La señorita Kate retomó su boceto, Margaret la observaba dibujar y el señor Brooke estaba tendido sobre la hierba fingiendo leer un libro.
—¡Qué bien lo hace! ¡Cómo me gustarÃa saber dibujar! —apuntó Meg con admiración y algo de pena.
—¿Por qué no va a clases? Me da la impresión de que tiene gusto y talento para el dibujo —repuso Kate amablemente.
—No tengo tiempo.