Mujercitas

Mujercitas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Casi siempre lo es y nos gusta mucho verlo. Cambia cada día, pero siempre es magnífico —apuntó Amy, que soñaba con poder pintarlo.

—Jo ha hablado del país en el que esperamos vivir. Se refiere al campo, con cerdos y gallinas y henares; ojalá ese hermoso lugar existiese de verdad y pudiésemos ir allí algún día —musitó Beth.

—Existe un lugar aún más hermoso al que iremos todas si nos portamos bien, cuando nos llegue el momento —repuso Meg con dulzura.

—Pero la espera es muy larga, y el camino difícil. Me gustaría echar a volar, como hacen esas golondrinas, y cruzar esa magnífica puerta.

—Llegarás, sin duda, Beth, antes o después. No temas —dijo Jo—. Yo no lo tengo fácil; tendré que trabajar, esforzarme, subir y esperar, y tal vez, a pesar de todo, no lo consiga nunca.

—Bueno, si te sirve de consuelo, yo te acompañaré. Tengo mucho camino que recorrer hasta llegar a la Ciudad Celestial de la que habláis. Si tardo mucho, ¿intercederás por mí, Beth?

Hubo algo en la expresión del muchacho que turbó a su amiga, que sin embargo contestó con alegría, mirando las nubes que se movían en el cielo:


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker