Mujercitas

Mujercitas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Creo que, si alguien desea de veras alcanzarla y se esfuerza toda la vida, al final no puede sino llegar. Estoy segura de que sus puertas no están cerradas ni tienen guardias custodiándolas. Siempre he pensado que debe de ser como este paisaje de la ilustración, donde los Resplandecientes tienden las manos para recibir al Pobre Cristiano que se acerca a ello tras atravesar el río.

—¿No sería estupendo que los castillos que construimos en el aire se volviesen reales y pudiésemos vivir en ellos? —apuntó Jo tras una breve pausa.

—Yo he construido tantos que me costaría elegir uno —afirmó Laurie, tumbado en el suelo, mientras lanzaba piñas a la ardilla que había delatado su presencia.

—Elige tu favorito. ¿Cuál sería? —preguntó Meg.

—Si te lo digo, ¿me dirás cuál es el tuyo?

—Sí, si las demás lo dicen también.

—Lo haremos. Laurie, empieza.

—Después de viajar por todo el mundo, me gustaría vivir en Alemania y dedicarme a la música. Me convertiría en un músico muy famoso y todos querrían oírme tocar; no tendría que preocuparme por el dinero o por los negocios, porque me ganaría la vida haciendo lo que más me gusta. Ése es mi sueño favorito. ¿Cuál es el tuyo, Meg?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker