Mujercitas
Mujercitas —¡Por supuesto! Yo tendrÃa corceles árabes, habitaciones llenas de libros y utilizarÃa un recado de escribir mágico, con lo que mis obras serÃan tan famosas como la música de Laurie. Antes de morir espero hacer algo importante, algo heroico o maravilloso, que me permita seguir viva en el recuerdo. No sé qué es, pero no pararé hasta descubrirlo y, algún dÃa, os asombraré a todas. Creo que escribir, hacerme rica y famosa es mi mayor sueño.
—El mÃo es estar en casa con papá y mamá y ayudarlos a cuidar de toda la familia —anunció Beth, satisfecha.
—¿No aspiras a nada más? —preguntó Laurie.
—Mientras tenga mi piano cerca, estaré contenta. Lo que más deseo es que podamos estar juntos y a salvo. Eso es todo.
—Yo tengo muchos sueños, pero el que más ilusión me hace es el de ser artista, vivir en Roma y pintar todo el dÃa hasta ser la mejor del mundo. —Tal era el modesto deseo de Amy.
—Pues vaya grupo de ambiciosos, ¿no os parece? Salvo Beth, todos soñamos con ser ricos, famosos y estupendos en todos los sentidos. Me pregunto si alguno de nosotros lo logrará algún dÃa —musitó Laurie mascando una brizna de hierba, cual ternero pensativo.