Mujercitas
Mujercitas —Nadie vive de los amigos. Prueba y verás lo que se enfrÃan las relaciones. Tampoco tiene negocios, ¿verdad?
—Aún no, pero el señor Laurence le ayudará.
—Eso no durará demasiado. James Laurence es un viejo lunático en el que no se puede confiar. ¿De modo que prefieres casarte con un hombre que carece de dinero, posición o bienes y trabajar incluso más que ahora, en lugar de hacerme caso y encontrar algo mejor? Creà que tenÃas más sentido común, Meg.
—No encontrarÃa a nadie mejor aunque esperase media vida. John es un hombre bueno e inteligente. Tiene mucho talento y es muy trabajador. No dudo que saldrá adelante porque no le faltan ni coraje ni fuerza. Todo el mundo le quiere y le respeta, y me enorgullece que se interese por mà aunque sea pobre, joven y tonta —afirmó Meg, que tras aquel arrebato de sinceridad estaba más guapa que nunca.
—Niña, ese hombre sabe que tienes parientes ricos. Sospecho que su interés se debe a eso.