Mujercitas
Mujercitas Los entusiastas aplausos se vieron truncados al poco de empezar cuando la cama plegable que hacÃa de palco se cerró de improviso y se tragó a parte del apasionado público. Rodrigo y Don Pedro corrieron en su auxilio y todas las muchachas fueron rescatadas ilesas aunque algunas se reÃan tanto que no podÃan hablar. El entusiasmo no habÃa disminuido cuando Hannah se acercó y anunció:
—La señora March me manda a felicitarlas y les ruega que bajen a merendar.
Las actrices se llevaron una gran sorpresa. Cuando vieron la mesa puesta, se miraron estupefactas. Esperaban que Marmee hubiera preparado algo especial, pero no imaginaban que verÃan algo asà en aquellos tiempos de escasez. Ante ellas habÃa dos bandejas de helados —uno rosa y otro blanco—, pasteles, fruta, unos tentadores bombones franceses y ¡cuatro ramos de flores de invernadero!
Las jóvenes se quedaron sin aliento y miraban incrédulas hacia la mesa y, luego, a su madre, quien parecÃa disfrutar de lo lindo la escena.
—¿Lo han hecho unas hadas? —preguntó Amy.
—Ha sido Papá Noel —apuntó Beth.
—Es cosa de mamá —explicó Meg con su más dulce sonrisa, a pesar de llevar todavÃa la barba cana y las cejas blancas.