Mujercitas
Mujercitas —Yo creo que es mejor que pruebe suerte ahora a que espere —apuntó la señora March—. Afrontar la crÃtica es la mejor prueba para el trabajo, porque permite descubrir virtudes y defectos insospechados y sirve de guÃa para mejorar en la siguiente ocasión. Nosotros somos demasiado parciales, pero las alabanzas o crÃticas de terceros podrÃan ser muy útiles, aunque eso implique ganar poco dinero de entrada.
—Sà —dijo Jo arqueando las cejas—. Tienes razón. Llevo demasiado tiempo dándole vueltas a la novela y ya no sé si es buena, mala o regular. Me vendrÃa bien que la leyeran personas imparciales y me diesen su opinión.
—No quites una sola palabra, echarÃas a perder la historia, porque la gracia está en los pensamientos más que en la acción de los personajes, y si no dieses tantos detalles serÃa un lÃo —apuntó Meg, que creÃa sinceramente que aquélla era la mejor novela que se habÃa escrito nunca.
—Pero el señor Allen dice: «Quita las explicaciones, acorta el texto para que gane intensidad y deja que sean los personajes los que cuenten la historia» —repuso Jo leyendo la carta del editor.