Mujercitas
Mujercitas —Querida, a algunas jóvenes no les parece bien que mis hijas no estén a cargo de este puesto. Sin duda es uno de los más prominentes, algunas personas muy influyentes consideran que es el más importante de la feria, por lo que es el más adecuado para mis hijas. Lo lamento pero, como sé que estás muy comprometida con la causa, estoy segura de que no dejarás que te afecte una pequeña decepción de Ãndole personal. Si lo deseas, puedes hacerte cargo de otro puesto.
Al pensar en lo que le iba a decir a la joven, la señora Chester habÃa supuesto que le resultarÃa más sencillo soltar aquel pequeño discurso, pero, llegado el momento, le costó muchÃsimo actuar con naturalidad, porque Amy la miraba a los ojos con expresión candorosa, llena de auténtica sorpresa y preocupación.
Amy, que sospechaba que habÃa una razón oculta tras aquella decisión pero no lograba imaginar de qué se trataba, dijo con un hilo de voz, mostrando que habÃa herido sus sentimientos:
—Tal vez prefiera que no me haga cargo de ningún puesto.