Mujercitas
Mujercitas —Por supuesto, lo haré encantado. Iremos a donde te apetezca. Has estado encerrada mucho tiempo. Te sentará bien salir y será un placer para mÃ. ¿De dónde has sacado esta idea, mamá?
—Bueno, el otro dÃa tuve una charla con mi madre y le conté lo nerviosa, irritable y demás que me encontraba, y ella me comentó que necesitaba un cambio y dejar de preocuparme por todo. Hannah vendrá a echarme una mano con los niños para que yo me pueda ocupar un poco más de la casa y salir a divertirnos de vez en cuando. Asà no me volveré una vieja fea y gruñona antes de tiempo. Vamos a probar, John; creo que merece la pena por ti y por mÃ, porque últimamente te he descuidado mucho y me siento mal por ello. Quiero que nuestra casa vuelva a ser lo que era. Supongo que no tendrás inconveniente, ¿verdad?