Mujercitas
Mujercitas Mi querida Mentor:
Te ruego me despidas de tu tía y te alegres porque Laurence el Perezoso va a visitar a su abuelo, como un buen muchacho. Espero que pases un buen invierno y que los dioses te bendigan con una hermosa luna de miel en Valrosa. Creo que a Fred le vendría bien uno de tus sermones. Díselo de mi parte y felicítale en mi nombre.
Tu agradecido,
TELÉMACO
¡Buen chico! Me alegra que se haya marchado, pensó Amy con una sonrisa de aprobación; pero al minuto siguiente se le cayó el alma a los pies al observar su habitación vacía y añadió para sí, con un suspiro involuntario: Sí, me alegro, pero… ¡cómo le voy a echar de menos!