Mujercitas
Mujercitas —No salgas a buscar a Amy con este frÃo, porque ya vienen todos hacia aquÃ. ¡Yo no podÃa esperar! QuerÃa ser el primero en darte la gran noticia y ver tu reacción.
—¡Cómo no! ¡Pero has echado a perder la historia empezando por el final! En fin, ahora cuéntamelo todo, desde el principio. ¿Cómo empezó? Estoy ansiosa por saberlo.
—Bueno, accedà para complacer a Amy —dijo Laurie, con una risita maliciosa que hizo que Jo exclamase:
—¡Primera mentira! Seguro que fue Amy la que accedió para complacerte a ti. Siga, caballero, pero diga la verdad, si es posible.