Mujercitas
Mujercitas Jo oyó sus palabras, pero no dijo nada. Dio un beso a su madre y salió muy apurada, pensando con gratitud, a pesar del mal de amores que la aquejaba: ¡Qué buena es conmigo! ¿Qué hacen las jóvenes que no tienen una madre como la mía para sacarlas de apuros?