Ocho primos

Ocho primos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Debe ser divertido chapotear en el agua y pescar el jabón en el fondo —dijo Rosa, completamente cautivada con la nueva actividad—. Me encantaría hacerlo, sólo que mi tía no me lo permitiría, creo.

—Te cansarías pronto; lo mejor es que te quedes tranquila mirando.

—Por lo visto, ayudas mucho a tu mamá.

—No tengo familia.

—¿Y dónde vives, entonces?

—Confío que voy a vivir aquí. Debby quiere que alguien ayude en la casa, y estoy en prueba por una semana.

—¡Ojalá te quedes, porque esto es muy triste! —dijo Rosa, que ya le había tomado cariño a aquella chica que sabía cantar como los pájaros y trabajar como una mujer.

—Así lo espero, pues he cumplido los quince y estoy en edad de ganarme la vida. Has venido para quedarte un poco, ¿verdad? —preguntó Febe, mirando a su huésped y preguntándose cómo podía ser triste la vida para una niña que llevaba vestido de seda, un delantal de fruncidos primorosos, un dije precioso y el cabello recogido con una cinta de terciopelo.

—Sí, me quedaré hasta que venga mi tío. Ahora es mi tutor y no sé qué piensa hacer conmigo. ¿Tienes tutor?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker