Ocho primos

Ocho primos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Vean, muchachos, si lo que quieren es ser buenos con Mac, ésta es la forma en que pueden hacerlo. No sigan hablando de cosas que él no puede hacer; ni vayan a contarle como se han divertido jugando a la pelota. Busquen un buen libro y léanle un rato; anímenlo para que no sienta la pena de no ir a la escuela, y ofrézcanle ayuda para el estudio; eso pueden hacerlo mejor que yo, porque soy mujer, y no aprendo griego, latín ni esas cosas eruditas.

—Sí, pero tú puedes hacer un sinfín de cosas mucho mejor que nosotros y ya lo has demostrado —dijo Archie, cuya mirada de aprobación halago mucho a Rosa. Sin embargo, la niña no pudo menos de dirigir a Charlie una nueva pulla y levantando un poco la cabeza, al tiempo que retorcía el labio para disimular el esfuerzo por contener una sonrisa, dijo:

—Has dicho de mí cosas que no me han gustado.

Esta observación dio motivo a que el Príncipe se tapase la cara con las manos, y Esteban levantó la cabeza, orgulloso al ver que el ataque no iba dirigido contra él. Archie rió, y Rosa, viendo un humilde ojo azul que se guiñaba en dirección hacia ella detrás de dos manos morenas, le pegó un tironcito a Charlie en la oreja y alargó la rama de olivo de la paz.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker