Ocho primos

Ocho primos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Me interesan más mis primos que mis pendientes, de modo que prometo cumplir y mantener mi palabra.

—¡Qué vergüenza, Príncipe! Déjala usar esas chucherías si así lo desea, y no la comprometas a nada por hacer lo que sabes de sobra que está bien hecho —gritó Archie, saliendo de su montaña de diarios y poniéndose de pie indignado.

Pero Rosa estaba decidida a demostrar a su tía que era capaz de usar en bien la influencia que podía ejercer sobre los chicos, y dijo con firmeza:

—Es justo y quiero que así lo entiendas; de ese modo comprenderán que hablo en serio. Tomen, para que les sirvan de recuerdo, pueden usar uno cada uno en la cadena del reloj.

Diciendo esto, ofreció un pendiente a cada primo, y los chicos, dándose cuenta de su sinceridad, la obedecieron. Una vez guardadas las prendas, Rosa extendió una mano a cada uno, que los chicos estrecharon efusivamente, no sabiendo si avergonzarse o alegrarse del trato hecho.

En aquel momento entraron el doctor Alec y la tía Jessie.

—¿Qué es esto? —dijo el doctor contemplándolos sorprendido—. ¿Prácticas de baile en domingo?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker