Ocho primos

Ocho primos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Estará esperándome, mamá, porque Rosa siempre cumple su palabra, y le dije que no se moviera hasta que yo llegara —explicó Mac, el cual ya creía estar viendo a Rosa muerta de frío en la cima de un montículo castigado por los vientos.

—No puedo suponer que el tío la deje salir en un día como éste. Si lo hace, ella tendrá criterio suficiente como para venir a verte aquí, y si no aparece, podrás tú ir a su casa —agregó la tía Juana, volviendo a sus ocupaciones.

—¡Ojalá que Esteban se largase a ver si está allí todavía, ya que yo no puedo ir! —exclamó Mac anhelantemente.

—No, gracias. Esteban no se mueve ni a palos. Ya tiene bastante con hacer que la sangre vuelva a circular en los dedos de sus pies —contestó el Dandy, que acababa de volver de la escuela y estaba luchando impacientemente con las botas.





👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker