Ocho primos

Ocho primos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¿Qué tal se siente mi niña esta mañana? —preguntó, tomando la manecilla fría que ella le alargaba y estrechándola entre sus dos manazas.

—Bastante bien, señor, gracias.

—Tiene que ser muy bien. ¿Por que no es así?

—Siempre me levanto con dolor de cabeza y cansada.

—¡No duermes bien?

—Estoy despierta mucho tiempo, y luego sueño; y parece que no venzo la fatiga del todo.

—¿Qué haces en todo el día?

—Leo, coso un poco, duermo la siesta, y acompaño a la tía.

—¿No corres por afuera, ni practicas quehaceres domésticos, ni andas a caballo?

—La tía Abundancia dice que no soy bastante fuerte para hacer mucho ejercicio. A veces salgo en coche con ella, pero no me gusta mucho.

—No me extraña —dijo el tío Alec, a medias consigo mismo, y añadió, con aquella su manera rápida de hablar—: ¿Quién has tenido para jugar contigo?

—Nada más que Annabel Bliss, y era tan tonta que no pude aguantarla. Ayer vinieron los chicos, y me parecieron muy simpáticos; pero, por supuesto, no pude jugar con ellos.

—¿Por que?

—Tengo demasiada edad para jugar con chicos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker