Ocho primos

Ocho primos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—No, sería incapaz, y por otra parte estoy segura que Archie mantendrá su palabra —dijo Rosa, tan mortificada y apenada ante el fracaso de sus ilusiones, que habló con aspereza y no quiso tomar la sortija que le alargaba el muchacho.

Charlie se frunció de hombros y se lo tiró en la falda, aparentando frialdad e indiferencia, pero sin lograr su propósito, pues se notaba que en el fondo estaba avergonzado de sí mismo. Rosa sintió deseos de llorar, mas no la dejó el orgullo y las palabras, ya que no las lágrimas, fueron las encargadas de disipar su rencor. Pálida y nerviosa, se levantó del sillón, tiro a un lado la sortija y dijo con voz que en vano procuraba mantener firme:

—Tú no eres del todo la clase de muchacho que supuse en ti. No serías capaz de infundirme respeto. He tratado de inducirte a ser bueno, pero como tú no quieres, no haré la prueba de nuevo. Hablas de ser un caballero; sin embargo, no lo eres, porque has quebrantado tu palabra y no puedo volver a tener confianza en ti. No quiero que me acompañes. Prefiero que me lleve Mary. Adiós.




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker