Ocho primos

Ocho primos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—¡Oh, tía Jessie! Creo que voy a ser muy dichosa ahora que el tío ha venido. Hace las cosas más raras del mundo, pero es tan bueno que no puedo menos de quererlo —dijo, acercándose más a Jessie; y Rosa siguió hablándole casi al oído y contándole todo lo sucedido, hasta rematar con el detalle emocionante del cajón.

—Me alegro muchísimo, Rosa; pero debo prevenirte una cosa: no dejes que el tío te mime demasiado. Es que a mí me gusta que me mimen, tía.

—No lo dudo; pero si no estás mucho mejor cuando finalice el año, le echarán la culpa al tío y su experimento habrá fracasado. Sería una lástima, ¿no es verdad?; sobre todo, que quiere hacer tanto por ti, y no podrá hacerlo si su buen corazón le anubla el juicio sereno.

—No se me había ocurrido, y procuraré no dar lugar a quejas. Pero ¿que debo hacer yo para eso? —preguntó Rosa con ansiedad.

—No protestando cuando intente hacerte hacer algo bueno; obedeciéndolo con voluntad y buen ánimo, y hasta haciendo algún pequeño sacrificio por su bien.

—Lo haré, claro que sí. En el caso de que me encuentre en alguna dificultad, ¿puedo recurrir a usted? El tío me dijo que lo hiciese, y creo que no debo tener miedo.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker