Ocho primos

Ocho primos

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Y estaba en realidad bien aplicado, pues despuÉs de haber examinado las conchillas, se dedicó activamente a hurguetearlo todo y prosiguió sus investigaciones hasta que Archie la sorprendió chupando sus piezas de ajedrez para ver si eran de azúcar. También encontraron dibujos en papel de arroz arrugados en sus bolsillos y poco faltó para que reventase el huevo de avestruz de Will cuando quiso sentarse encima.

—Oye, Jim, llevatela; es más mala que el cuco, y no es posible que la tengamos aquí —ordenó el hermano mayor, tomándola y pasándola al pequeño, quien la recibió con brazos abiertos y dijo:

—Tengan cuidado en lo que hacen, porque estoy pensando adoptar a Pokey como Rosa adoptó a Febe, y entonces ustedes, los grandotes, tendrán que portarse muy bien con ella.

—Adóptala, sí, y te daremos una jaula para que la metas dentro, o de lo contrario no vas a tenerla contigo mucho, porque cada día está peor —y Archie se volvió junto a sus camaradas, mientras la tía Jessie, anticipándose un trastorno, propuso que Jamie devolviese su muñequito a su casa, pues de allí la había traído y era hora que la visita tocase a su termino.

—Mi muñeca es mejor que la tuya, ¿no es verdad?, porque sabe andar, charlar, cantar y bailar y la tuya no.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker