Eugenio Oneguin
Eugenio Oneguin A veces, cuando aún está en la cama, le traen tarjetas. ¿Qué será? ¿Una invitación? En efecto, tres casas le invitan para la noche; aquà habrá un baile, allà una fiesta infantil. ¿Adónde acudirá mi travieso, por quién empezará? Da igual; no es difÃcil llegar a tiempo a todos los sitios. Por el momento, en traje de mañana, con un ancho sombrero a lo BolÃvar, Onieguin se pasea por los grandes y espaciosos bulevares, hasta que el toque sonoro le llama a comer.