Eugenio Oneguin

Eugenio Oneguin

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Pero ¿qué pensó Tania al descubrir entre los invitados al hombre que teme y ama, al héroe de nuestra novela? Onieguin está sentado a la mesa y mira con temor hacia la puerta. A un movimiento suyo todos se agitan; bebe, y todos beben, gritando; ríe, y todos ríen; frunce el ceño, y todos se callan. Se ve claro que es el dueño de allí. Tatiana ya no tiene tanto miedo, y ahora, con curiosidad, entreabre la puerta… De repente sopla el viento, que apaga las antorchas; reina la mayor confusión en la banda de espectros. Onieguin se levanta ruidosamente de la mesa, lanzando miradas fulminantes; todos se levantan, mientras él se dirige a la puerta. A Tania le da miedo, y se esfuerza en huir a toda prisa; pero es inútil; se agita impacientemente y quiere gritar. No puede. Eugenio empuja la puerta, y la joven aparece ante la mirada de los infernales espectros. En el silencio resuena una carcajada salvaje. Los cascos, las trompas retorcidas, los rabos desgreñados, los colmillos, los bigotes, las lenguas ensangrentadas, los cuernos y los dedos huesudos, todos la señalan y claman: «¡Es mía, es mía!».






👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker