La hipótesis del amor
La hipótesis del amor Cuando se separaron, Adam la miró con una intensidad que casi la hizo tambalearse.
—Espero que sepas en lo que te estás metiendo —dijo él, aunque había una pequeña sonrisa en sus labios.
Olive se rió, un sonido ligero, casi liberador. —Lo averiguaré.
El camino que tenían por delante no sería fácil. Olive sabía que todavía había muchas cosas que resolver, dentro y fuera de la relación. Pero, por primera vez, sentía que no estaba sola.
Mientras salían juntos del laboratorio, el mundo ya no se sentía como una ecuación imposible de resolver. Había encontrado su constante, su punto de apoyo. Y aunque los resultados del experimento estaban lejos de ser predecibles, Olive sabía que estaba lista para lo que viniera.
Porque, a veces, lo único que necesitas para resolver la ecuación más compleja es un poco de fe.