Divina Comedia
Divina Comedia Por lo cual descendimos por la derecha y dimos diez pasos sobre la extremidad del margen, procurando evitar la arena abrasadora y las llamas. Cuando llegamos donde la fiera se encontraba, vi a corta distancia sobre la arena mucha gente sentada al borde del abismo[140]. Allí me dijo mi Maestro:
—A fin de que adquieras una completa experiencia de lo que es este recinto, anda y examina la condición de aquellas almas, pero que sea corta tu conferencia. Mientras vuelves, hablaré con esta fiera para que nos preste sus fuertes espaldas.