Divina Comedia
Divina Comedia —Pues ¿qué es lo que preguntas? Si te urge conocer quién soy, hasta el punto de haber descendido para ello por todos estos peñascos, sabrás que estuve investido del gran manto y fui verdadero hijo de la Osa, tan codicioso que, por aumentar la riqueza de los oseznos, embolsé allá arriba todo el dinero que pude, como aquà embolso mi alma. Bajo mi cabeza están sepultados los demás papas que antes de mà cometieron simonÃa y se hallan comprimidos a lo largo de este angosto agujero[156]. Yo me hundiré también luego que venga aquel con el que te he confundido cuando te dirigà mi súbita pregunta. Pero desde que mis pies se abrasan y me encuentro colocado al revés, ha transcurrido más tiempo del que él permanecerá en este mismo sitio con los pies quemados; porque en pos de él vendrá de Poniente un pastor sin ley, por causa más repugnante, y éste deberá cubrirnos a entrambos[157]. Será un nuevo Jasón, parecido a aquel de quien se habla en el libro de los Macabeos, y asà como el rey de éste fue débil para con él, asà con el otro lo será el que rige la Francia[158].
No sé si en tal momento fue demasiada fatuidad la mÃa, pero le respondà en estos términos: