Divina Comedia

Divina Comedia

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Y Libicocco: «Ya hemos tenido demasiada paciencia», dijo. Y lo enganchó por el brazo con su arpón, arrancándole de un golpe todo el antebrazo. Draghinazzo quiso también cogerlo por las piernas, pero su jefe se volvió hacia todos ellos lanzando una mirada furiosa. Cuando se hubieron calmado un poco, mi Guía no tardó en preguntar a aquel que estaba contemplándose la herida:

—¿Quién es ese de quien dices que te has separado, por tu desgracia, para salir a flote?

Y le respondió:

—Es el hermano Gomita, aquel de Gallura, vaso de iniquidad, que tuvo en su poder a los enemigos de su señor e hizo de modo que los dejó satisfechos: aceptó su oro y los dejó libres, según él mismo dice. Y con respecto a los empleos, no fue un pequeño, sino un soberano prevaricador. Con él conversa a menudo don Miguel Zanche de Logodoro y sus lenguas no se cansan nunca de hablar de las cosas de Cerdeña[176]. ¡Ay de mí! Ved a ese otro cómo aprieta los dientes, Aún hablaría más, pero temo que estos diablos se dispongan a rascarme la piña.

El gran jefe de los demonios se dirigió a Farfarello, que movía sus ojos en todas direcciones buscando a quién herir, y le dijo: «Quítate de ahí, pájaro malvado».


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker