Divina Comedia

Divina Comedia

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Si queréis ver u oír a toscanos o lombardos —empezó a decir en seguida el desgraciado pecador—, haré que vengan. Pero que esas malditas garras se mantengan un poco apartadas a fin de que ellos no teman sus heridas. Yo, sentándome en este mismo sitio, por uno que soy haré venir a siete, silbando como acostumbramos cuando uno de nosotros saca la cabeza fuera de la pez.

Al oír estas palabras, Cagnazzo levantó el hocico meneando la cabeza y dijo: «¡Oigan el medio malicioso de que se ha valido para volver a sumergirse!». A lo cual contestó aquel que tenía abundancia de estratagemas: «En verdad que soy un malicioso cuando expongo a los míos a mayores tormento». No pudo contenerse Alichino y, en contra de lo dicho por los otros, respondió: «Si te arrojas en la pez, no correré al galope detrás de ti, sino que emplearé mis alas para ello. Te damos de ventaja la escarpa y el ribazo por defensa y veamos si tú solo vales más que todos nosotros».

¡Oh, tú, que lees esto: ahora verás un nuevo juego!




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker