Divina Comedia
Divina Comedia Aunque mis ojos estuviesen turbados y mi espíritu aturdido, no pudieron huir las otras dos sombras tan ocultamente que yo no conociese a Puccio Sciancato, el único de los tres espíritus de los llegados anteriormente que no había cambiado de forma. El otro era aquel que tú lloras, Gaville[198].