Divina Comedia
Divina Comedia Cuando la llama estuvo cerca de nosotros y mi Guía juzgó el lugar y el momento favorables, le oí expresarse en estos términos:
—¡Oh, vosotros que sois dos en un mismo fuego! Si he merecido vuestra gracia durante mi vida, si he merecido de vosotros poco o mucho cuando escribí mi gran poema, no os alejéis; antes bien, dígame uno de vosotros dónde fue a morir, llevado de su valor. La punta más elevada de la antigua llama empezó a oscilar murmurando como la que agita el viento; después, dirigiendo a uno y otro lado su extremidad, empezó a lanzar algunos sonidos, como si fuera una lengua que hablara, y dijo: