Divina Comedia

Divina Comedia

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Dime, Maestro y señor mío —le pregunté para afirmarme más en esta Fe que triunfa sobre todo error—, ¿alguna de esas almas ha podido, bien por sus méritos o por los de otro, salir del Limbo y alcanzar la bienaventuranza?

Y él, que comprendió mis palabras encubiertas y oscuras, respondió:

—Yo era recién llegado a este sitio[46] cuando vi venir a un Ser poderoso, coronado con la señal de la victoria[47]. Hizo salir de aquí el alma del primer padre, y la de Abel, su hijo, y la de Noé; la del legislador Moisés, la del obediente patriarca Abrahán y la del rey David; a Israel, con su padre y con sus hijos, y a Raquel, por quien aquél hizo tanto[48], y a otros muchos a quienes otorgó la bienaventuranza; pues debes saber que, antes de ellos, no se salvaban almas humanas.

Mientras así hablaba no dejábamos de andar, sino que seguíamos atravesando la espesa selva que formaban los espíritus apiñados. Aún no estábamos muy lejos de la entrada del abismo cuando vi un resplandor que triunfaba del hemisferio de las tinieblas: nos encontrábamos todavía a bastante distancia, pero no tanta que no pudiera yo distinguir que aquel sitio estaba ocupado por personas dignas.

—¡Oh, tú, que honras toda ciencia y todo arte[49]!. ¿Quiénes son esos cuyo valimiento debe ser tanto que así están separados de los demás?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker