Divina Comedia
Divina Comedia —¡Oh! —le contesté—; no estuve nunca en vuestro paÃs, pero ¿a qué parte de Europa no habrá llegado su fama? La gloria que honra a vuestra casa da tal renombre a sus señores y a la comarca entera, que tiene noticia de ella aun el que no la ha visitado. Y os juro, asà pueda llegar a lo alto de este monte, que vuestra honrosa estirpe no pierde la prez que le han conquistado su bolsa y su espada. Sus buenas costumbres y excelente carácter la colocan en tan privilegiado puesto, que, aunque el perverso jefe aparte al mundo del verdadero camino, ella va por el recto sendero despreciando el torcido.
Él replicó:
—Ve, pues; que antes de que el Sol entre siete veces en el espacio que Aries con sus cuatro patas cubre y abarca, esta opinión cortés te será clavada en medio de la cabeza con clavos mayores que lo pueden ser las palabras de otro, si no se cambia el curso de lo dispuesto por la Providencia[56].