Divina Comedia
Divina Comedia Tales fueron las palabras de las dos sombras. Al oÃr a aquellas almas heridas bajé la cabeza, y la tuve inclinada tanto tiempo que el Poeta me dijo:
—¿En qué piensas?
—¡Ah! —exclamé al contestarle—, ¡cuán dulces pensamientos, cuántos deseos los han conducido a este sitio doloroso!
Después me dirigà a ellos diciéndoles:
—Francesca, tus palabras me hacen derramar tristes y compasivas lágrimas. Pero dime: en tiempo de los dulces suspiros, ¿cómo os permitió Amor conocer vuestros secretos deseos?
Ella contestó: