Divina Comedia
Divina Comedia —Sà estoy irritado —me dijo—, no te inquietes; yo saldré victorioso de esta prueba, cualesquiera que sean los que se opongan a nuestra entrada. Su insolencia no es nueva; ya la demostraron ante una puerta menos secreta, que se encuentra todavÃa sin cerradura[80]. Ya has visto sobre ella la inscripción de muerte. Pero más acá de esa puerta, descendiendo la montaña y pasando por los cÃrculos sin necesidad de guÃa, viene uno que nos abrirá la ciudad.