Divina Comedia
Divina Comedia LAS PUERTAS DE DITE. LAS TRES FURIAS. EL MENSAJERO CELESTIAL
Detenidos por los ángeles caÃdos, tanto Dante como Virgilio dudan. Aparecen las Furias que amenazan a los viajeros con la Medusa. Finalmente, precedido de un ruido atronador, aparece el mensajero celestial que rechaza a los ángeles caÃdos y abre las puertas de la ciudad. Los dos poetas encuentran al otro lado una enorme llanura donde se hallan las tumbas de los herejes.
Aquel color que el miedo pintó en mi rostro cuando vi a mi guÃa retroceder hizo que en el suyo se desvaneciera más pronto su palidez. Púsose atento, como un hombre que escucha, porque las miradas no podÃan penetrar a través del denso aire y de la espesa niebla.
—Sin embargo, debemos vencer esta lucha —empezó a decir—, si no… pero se nos ha prometido… ¡Oh, cuánto tarda en llegar el que tiene que venir[81]!.
Yo bien veÃa que ocultaba lo que habÃa empezado a decir bajo otra idea que lo asaltó después, y que estas últimas palabras eran diferentes de las primeras. Sin embargo, su discurso me causó espanto porque me parecÃa descubrir en sus entrecortadas frases un sentido peor del que en realidad tenÃan.
—¿Ha bajado alguna vez al fondo de este triste abismo algún espÃritu del primer cÃrculo, cuya sola pena es la de estar sin esperanza y donde tú estás? —le pregunté.
