Divina Comedia
Divina Comedia Cual cigüeña que se revuelve sobre el nido, después de haber alimentado a sus hijos, y así como uno de éstos, ya alimentado, la mira, del mismo modo empezó la bella imagen a agitarse sobre mí e igualmente elevé mis ojos hacia ella, que movía sus alas impelidas por santos espíritus. Al dar vueltas cantaba y decía: «Mis notas son tan incomprensibles para ti, como el juicio eterno para los mortales». Luego que aquellos refulgentes ardores del Espíritu Santo se detuvieron sin dejar de formar la figura que hizo a los romanos temibles en el mundo, continuó diciendo: