Divina Comedia
Divina Comedia —A este reino no ha subido jamás quien no creyó en Cristo, ni antes ni después de que fuera enclavado en el santo leño; pero mira: muchos que exclaman «Cristo, Cristo» estarán menos próximos de Él en el dÃa del juicio que algunos de los que no han conocido a Cristo. Y a tales cristianos causará vergüenza el etÃope cuando se dividan las almas en dos campos, uno eternamente rico y otro miserable. ¿Qué no podrán decir los paganos a vuestros reyes cuando vean abierto el libro de la justicia, en el que se escriben todos sus desprecios? Allà se verá, entre las obras de Alberto, la que en breve agitará la pluma y por la cual quedará desierto el reino de Praga[152]. Allà se verá el daño que ocasiona junto al Sena, falsificando la moneda, el que morirá herido por un jabalÃ[153]. Allà se verá la insaciable soberbia que enloquece de tal modo al escocés y al inglés, que no pueden sufrir el verse contenidos en los lÃmites de sus Estados. Se verá la molicie y la lujuria del de España, y del de Bohemia, que jamás conoció ni quiso conocer el valor[154]. Allà se verá también marcada con una «I» la bondad del Cojo de Jerusalén, mientras que lo contrario a la bondad estará marcado por una «M[155]». Se verá la avaricia y la vileza de aquel que guarda la isla del fuego, donde terminaron los prolongados dÃas de Anquises, y para demostrar su mezquindad se emplearán muchas abreviaturas en su escrito, a fin de que en poco espacio se contengan muchas palabras. Y a la vista de todos aparecerán las vergonzosas obras del tÃo y del hermano que han envilecido tan egregia estirpe y dos coronas. Allà serán conocidos el de Portugal y el de Noruega, y el de Rascia, que alteró los cuños de Venecia. ¡Oh HungrÃa feliz, si no se deja guiar mal! ¡Oh dichosa Navarra, si se defendiese con el monte que la rodea! Todos deben creer que ya, en presagio de esto, Nicosia y Famagusta se lamentan y claman contra su bestia, que no es diferente de las otras[156].