Divina Comedia
Divina Comedia ¡Oh luz suprema que te elevas tanto sobre los pensamientos de los mortales! Vuelve a prestar a mi mente una imagen, aunque sea leve, de cómo te me apareciste, y haz que mi lengua sea tan potente que pueda dejar a lo menos un destello de tu gloria a las generaciones venideras, pues si se muestra algún tanto a mi memoria y resuena lo más mínimo en mis versos, se podrá concebir más tu victoria.