La Divina Comedia

La Divina Comedia

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

tal parecía, yendo a las barrigas

de los restantes, una sierpe airada,

tal grano de pimienta negra y livida;

y en aquel sitio que primero toma

nuestro alimento, a uno le golpea;

luego al suelo cayó a sus pies tendida.

El herido miró, mas nada dijo;

antes, con los pies quietos, bostezaba,

como si fiebre o sueño le asaltase.

Él a la sierpe, y ella a él miraba;

él por la llaga, la otra por la boca

humeaban, el humo confundiendo.

Calle Lucano ahora donde habla

del mísero Sabello y de Nasidio,

y espere a oír aquello que describo.

Calle Ovidio de Cadmo y de Aretusa;

que si aquél en serpiente, en fuente a ésta

convirtió, poetizando, no le envidio;

que frente a frente dos naturalezas

no trasmutó, de modo que ambas formas

a cambiar dispusieran sus materias.

Se respondieron juntos de tal modo,

que en dos partió su cola la serpiente,

y el herido juntaba las dos hormas.

Las piernas con los muslos a sí mismos

tal se unieron, que a poco la juntura

de ninguna manera se veía.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker