La Divina Comedia
La Divina Comedia que diera al joven rey malos consejos.
Yo hice al padre y al hijo enemistarse:
Aquitael no hizo más de Absalón
y de David con perversas punzadas:
Y como gente unida asà he partido,
partido llevo mi cerebro, ¡ay triste!,
de su principio que está en este tronco.
Y en mà se cumple la contrapartida.»