La Divina Comedia

La Divina Comedia

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

con ellos té suplico que consueles

mi alma que, viniendo con mi cuerpo

a este lugar, se encuentra muy angustiada.»

El amor que en la mente me razona

entonces comenzó tan dulcemente,

que en mis adentros oigo aún la dulzura.

Mi maestro y yo y aquellas gentes

que estaban junto a él, tan complacidas

parecían, que en nada más pensaban.

Todos pendientes y fijos estábamos

de sus notas; y el viejo venerable

nos gritó: «¿Qué sucede, lentas almas?

¿qué negligencia, qué esperar es éste?

corred al monte a echar las impurezas

que no os permiten contemplar a Dios.»

Como cuando al coger avena o mijo,

las palomas rodean el sustento,

quietas y sin mostrar su usado orgullo,

si algo sucede que las amedrenta,

súbitamente dejan la comida,

pues un mayor cuidado las asalta;

yo vi a aquella mesnada recién hecha

dejar el canto y escapar al monte,

como quien va y no sabe dónde acabe:

no fue nuestra partida menos presta.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker