La Divina Comedia
La Divina Comedia Verdad es que quien muere contumaz,
con la Iglesia, aunque al fin arrepentido,
fuera debe de estar de esta montaña,
treinta veces el tiempo que viviera
en esa presunción, si tal decreto
no se acorta con buenas oraciones.
Piensa pues lo dichoso que me harías,
a mi buena Constanza revelando
cómo me has visto, y esta prohibición:
que aquí, por los de allá, mucho se avanza.